Neuroeducación ¿cómo influye el sistema nervioso?

#hijosmodernos

Neuroeducación ¿cómo influye el sistema nervioso? De muchas maneras el sistema nervioso es nuestro dinamo de información externa.  Acabamos de terminar un año e iniciar un nuevo ciclo. Probablemente haz escrito tus doce propósitos para el año 2021. Sin embargo, es indispensable hacer un análisis de lo que lograste o no durante el 2020. Sobre todo, los retos que la pandemia pusieron en tu vida y en la de tus hijos. Entre los nuevos paradigmas que necesitamos incluir en nuestra vida, está crear un nuevo, mejorado y remasterizado sistema de educación en casa. De lo contrario, nuestros hijos estarán en desventaja permanentemente.

Necesariamente, tenemos que hacer un cambio de paradigmas para entrar en la era de la neuroeducación. Cuando hablamos de educar al cerebro, forzosamente, debemos describir el sistema nervioso (SN). Tengo la firme convicción como madre, abuela, maestra, consejera familiar y entrenadora de aprendizaje acelerado, que es urgente un cambio. Cuando los padres de familia estamos conscientes de la forma en que se da el aprendizaje, es mucho más fácil hacer cambios significativos al interior de los hogares. La familia es el grupo de poder más importante del planeta Tierra. No hay nada que no surja al interior de los hogares.

En las redes sociales han aumentado los artículos de investigación, libros y entrenamientos, que te convierten en un neuroeducador. Sin embargo, sigo sin ver la intención de formar a los primeros interesados, y esos son los padres de familia. La neuroeducación inicia, nos guste o no, en el vientre materno. De tal manera que, la formación del SN es fundamental. Es indispensable para adquirir estrategias y herramientas que les sirvan a los niños para lograr éxitos y triunfos en su vida.

Neuroeducación = emociones y experiencias

El común denominador de muchos de estos artículos y libros son las emociones. Ya ha quedado completamente claro, que para que los niños aprendan, debes emocionar al cerebro. De tal manera, que hay que conocer el mecanismo del cerbero mamífero o límbico. En este sentido, empezaré por comentarte que los seres humanos no somos conscientes de los objetos. Las neuronas (SN) son las que captan esa información, la procesan, la consolidan y la exteriorizan, para que tú las hagas consciente y la utilices.

Johannes Müller (1801-1858), dice que “el sistema nervioso es el intermediario entre el mundo exterior y la mente, (el sueño, el apetito, las emociones, el estado de ánimo, el deseo sexual, entre otras), derivan del estado de salud y de las funciones a nivel orgánico del cuerpo”.

El cerebro capta la información, utilizando todos sus sistemas de comunicación y percepción visual, auditiva, kinestésica y olfativa (VAK-O). Con esta información crea asociaciones, que le permitirán a la mente construir aprendizajes a largo plazo. Las neurociencias son ramificaciones de la psicología y la medicina. La neuroeducación utiliza la pedagogía, de tal manera, que son actividades que requieren conocimientos en todos estos rubros, para aplicarlos eficazmente. Como esto es muy complicado, el trabajo que logran los neuroeducadores, es un trabajo de equipo interdisciplinario y multidisciplinario. Este equipo determina cuáles son las mejores formas de lograr que nuestros chicos aprendan y al mismo tiempo, se diviertan.

Unidades estructurales del sistema nervioso

Con la biología, la química, la psicología, la farmacología y la fisiología, se aporta una visión más completa de las unidades estructurales del sistema nervioso.  Esta unidad básica la conocemos como neurona. Las neuronas de la emoción están, fundamentalmente, en el sistema límbico. Son alimentadas, principalmente, por la información del tálamo, la amígdala y la pituitaria. Tenemos neuronas multifuncionales, que nos permiten enlazar o asociar información de diferentes partes del cerebro.

Tratemos de poner un ejemplo. Queremos que el niño ame la lectura, pero, en casa no existe el hábito de leer. Es posible que tenga la creencia, aprendida, de que es aburrido leer sobre todo si la lectura no trae monitos. Dijimos que aprender requiere un grado alto de emoción, para que el cerebro se emocione y active sus sistemas perceptivos. Si partimos del hecho de que el niño no tiene información previa sobre la lectura, o el hábito de la misma, hay información faltante. Los maestros enfrentan el reto de crear ese amor y esa emoción por las letras. El maestro ya sabe cómo hacerlo y se le está formando constantemente para lograrlo.

Ahora bien, sabemos que, si en casa no nos apoyan, probablemente no logremos mucho avance en la escuela. Se convierte en un camino de avanzar y retroceder. Le pedimos al padre de familia, que lea con el niño durante unos minutos todos los días, porque debe alcanzar cierto nivel. Hemos obviado el hecho de que el padre de familia, NO tiene el hábito y seguramente no le gusta leer.

Emociones encontradas = estrés = cortisol

 La petición de apoyo de los profesores provocará estrés en casa, y por supuesto al niño. Si los padres, no saben que el cerebro necesita paz, emoción, felicidad, tranquilidad y experiencias para aprender, verá esta tarea como una obligación. La harán a regañadientes. Eso para nada ayuda a los niños ni a los padres.

Hay un sinfín de emociones encontradas que debemos eliminar para que la tarea funcione. Es ahí donde entra el entrenamiento para los padres de familia. (Escuela para padres Hijos modernos Necesitan Padres Modernos) Los padres necesitan, forzosamente, más que información, un entrenamiento para trabajar con el sistema nervioso de su hijo. (Cerebro y médula espinal), (neuronas y emociones).

De tal manera que, si estás planeando hacer cambios en este 2021, para mejorar las experiencias educativas (virtuales) de tu hijo, hay que aprender neuroeducación. Para nadie ha sido fácil este proceso. Los cambios llegaron sin avisar. Hemos estado improvisando. Tanto los gobiernos como las instituciones educativas quieren hacer lo mejor. Sin embargo, no están considerando el alto nivel emocional (negativo) que se está generando.

Los niños NO están saliendo bien en sus pruebas estandarizadas. Algunos han tenido que ir obligatoriamente a la escuela. Otros lograron hacerlo vía remota. En ambos casos los resultados han sido muy malos para muchos. Los maestros tampoco lo han tenido nada fácil. Las familias se han visto muy deterioradas en su sistema de comunicación. Han surgido infinidad de conflictos y violencia familiar. El factor común de todos ha sido el estrés.

Cortisol el veneno del sistema nervioso

El cortisol es una sustancia química que generamos cuando hay estrés. No todo el estrés es malo. Cuando necesitamos reaccionar el cortisol impulsa las neuronas y el cerebro reptiliano para responder al peligro, por ejemplo. Sin embargo, cuando estamos constantemente estresados, asustados, preocupados o enojados, el cortisol se convierte en un veneno para el sistema nervioso (SN). De ahí la importancia de conocer los principios de neuroeducación. Ningún niño que esté molesto, enojado o frustrado, aprende. Las clases en línea han ocasionado mucho de esto a padres y niños.

Ahora más que nunca urge que tú como padre de familia tomes las riendas de la neuroeducación de tu hijo. Ya no podemos evadirnos. La pandemia nos demostró la importancia de la fortaleza de las familias. Para bien o para mal TODO se genera en casa. La familia es y seguirá siendo el núcleo de la sociedad. La familia es y seguirá siendo, siempre, el grupo de poder más importante del mundo. Si no actúas como ente de la sociedad y líder, los jóvenes no tendrán muchas oportunidades para crecer en este nuevo mundo. Los padres son los únicos y verdaderos responsables del desarrollo emocional e intelectual de sus hijos.

Te invito a formar parte de este selecto grupo de #padresmodernos para #hijosmodernos. Hasta la próxima.

PNL y todos los recursos
La familia es el grupo de poder más importante e influyente sobre cualquier ser humano. De ti depende lo que logres con cada uno de los integrantes. Cuando educas a tus hijos ellos cambian y tú también Eso es educar en paralelo. Gracias por suscribirte y comentar
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