¿Qué pasaría si usas la música para consolidar el aprendizaje?

Escribir música
Los niños pueden hacer mucho más de lo que te imaginas sólo con el hecho de motivarlos y dejarlos ser.

¿Qué pasaría si utilizas música para consolidar el aprendizaje de tu hijo? Musicalizar el cerebro de tus hijos es llevar el aprendizaje común al superaprendizaje. La música es el lenguaje y medio de comunicación más importante que utilizamos para decir lo que guarda el alma, el corazón y los pensamientos. Los autores plasman en sonidos, armonía, melodía, ritmos, cadencia, tempo y sobre todo emociones. Esta combinación genera ondas sonoras que influyen en nuestro cuerpo y el comportamiento de los seres vivos.

Los seres humanos tenemos ondas cerebrales conocidas como ondas beta, alpha, gama y theta. Cada una de ellas tiene una función en el cuerpo y ocasiona una respuesta psicosomática y emocional. El compositor utiliza este nivel de ondas cuando compone. En musicoterapia se utiliza, preferentemente, la música barroca porque son melodías de 60 tiempos que generan una calidad de onda musical excelsa.

El escritor plasma en las diferentes notas musicales puestas en un pentagrama una información emocional que sale desde su interior. Se dice que están escritas con el corazón. Cuando una melodía tiene esa calidad humana y está llena de emoción, impacta directamente sobre las emociones que comanda el cerebro mamífero.

Sabemos de sobra que el sistema límbico se forma en los dos primeros meses del embarazo. Son las emociones las que juegan un papel fundamental a la hora de construir el sistema cognitivo, de lenguaje y del comportamiento. La música cambia la anatomía y funcionalidad del cerebro. Lo que buscamos al entrenar el oído musicalmente, es precisamente ese cambio que se da libre de percepciones, prejuicios o ideas preconcebidas. Es decir, usamos la música para consolidar el aprendizaje.

La música instrumental como un componente del aprendizaje

Estimulación musical
Acércalos a las expereincias más increibles de su vida a través de un instrumento

Es importante resaltar que la música Mozart o el efecto Mozart, es transitorio y variable. Por esta razón no deja una huella perecedera en la inteligencia. Es decir, la música por sí sola no logra cambios sustancias en la cognición académica. Sin embargo, influye positivamente en el gusto musical. Apuntala el aprendizaje y mejora la comunicación.

Escuchar música no te hace más inteligente, ese es un mito. Escuchar música clásica o barroca ayuda a generar el estado físico y emocional ideal para que el cerebro adquiera nuevos conocimientos. Las neuronas se preparan para algo bueno y se ponen en alerta.

Imagina que despiertas con la idea de que al sentarte a desayunar a la mesa vas a encontrar tu plato favorito. Además, te acompañarán las personas que más amas. El solo imaginarlo tu cerebro manda respuestas emocionales muy interesantes. Es posible que se te altere el ritmo cardiaco y hasta te pongas algo ansiosa(o). Al usar la música para reforzar el aprendizaje o la conducta, buscamos ese efecto inmediato.

Es el mismo efecto que se dispara cuando un niño recibe un juguete que anhela y que es su favorito. Esa emoción lanza ciertos neurotransmisores. Pone en alerta todo el sistema nervioso. Sabe que va a recibir algo muy agradable. Ya sea el juguete, la compañía, el desayuno, en fin, te haces ideas que generan nuevos caminos neuronales.

Tus dendritas están buscando asociar esa experiencia con todo lo que significa para ti esa emoción. Puede ser una reunión, los sabores, la gente, sus caras, sus olores, sus palabras y hasta la forma de vestir.

Ese efecto lo tiene la música cuando hace que tu cuerpo vibre. Tu cuerpo responde con escalofríos, ensoñación, recuerdos o aromas. Tu piel se pone chinita y toda tu estructura corporal cambia ante esa vibración musical. En ese momento usas la música para consolidar aprendizajes, programar o cambiar comportamientos.

Asociación música-comportamiento

asociación música y comportamiento
La música tiene un efecto impresionante en el comportamiento humano. Programa respuestas insospechadas.

El cerebro buscará con que identificar esa melodía para grabarla y mantener ese efecto. Cuando no encuentra esa información es el momento de proporcionarla ahí es en donde entra la terapia. Tenemos el cuerpo y todo el sistema nervioso (SN) a punto. El pastel está listo para meterlo al horno.

El efecto de la música es difícil explicarlo, es como el amor, hasta que no lo sientes no sabes lo que es. Hablamos de ese amor verdadero, sin egoísmos, el que te hace sentir completo, pleno y feliz. Se puede confundir con enamoramiento o atracción física. Pero éste, al igual que la música, solo da un efecto momentáneo si no hay algo más profundo que la amarre. Al terminar la melodía si no hay una actividad cognitiva que se relacione a esa dendrita, ese posible camino neuronal se perderá. Se necesitan 21 días de estimulación permanente y repetida para que se generen cambios verdaderos.

Los niños necesitan tiempo para apuntalar los nuevos aprendizajes sin importar si usas música o no. Durante el sueño el cuerpo se recupera y graba la información que tiene más estímulos y fue impactada emocionalmente. Cuando bajas las ondas cerebrales usando música la impronta es auténtica. Los olores, los sabores, los sonidos, las personas, las palabras, los colores, las experiencias, los aprendizajes y los hábitos son guardados en un nivel más profundo.

La música activa el sistema vestibular, olfatorio, respiratorio, circulatorio, cognitivo y emocional. Toda la información que entre en este momento será grabada con mayor velocidad que todo lo demás. Por esta razón las canciones que cantan nuestros hijos y las letras que se aprenden tienden a crear comportamientos, paradigmas y creencias. Mandan la información a lo más profundo del cerebro y la asociación con su contexto, sus emociones y sus vivencias. Este fenómeno musical lo utilizamos para arraigar conocimientos que servirán de referentes.

La letra de las canciones afecta las emociones, el comportamiento y refuerza el aprendizaje

música para consolidar aprendizajes
Lo más importante es hacer lo que más amas en la vida. ¡Diviértete!

Analiza la letra de tu canción favorita e identifica las respuestas psicosomáticas y emocionales que te generan. Eso es programación neurolingüística en su expresión más alta. Es música para consolidar aprendizajes sin ahondar en el contenido. Nuestros niños son atrapados por la melodía y su cadencia. Las tonadas son muy pegajosas y las letras muy sugestivas, sobre todo reguetón, rap, corridos y banda. Las letras melancólicas nos hacen llorar. Si quieres acordarte de un viejo amor y sufrir no hay como poner esas letras que hablan de desamor.

Ese es el mismo principio que sigue la musicoterapia o el uso de la música para consolidar el aprendizaje. Aprovecha que el cerbero este en alpha donde las ondas cerebrales están relajadas y dispuestas para mandar información que quieres que tu hijo se refuerce. Ahora bien, que sucede cuando una persona tiene dislexia o problemas de aprendizaje. En psicología se dice que: El término dislexia viene del griego y representa una dificultad en el habla o la dicción. En la práctica, se refleja como un inconveniente que entorpece y complica el proceso de aprendizaje. Se caracteriza por influir sobre la capacidad de lectura, escritura, de realizar cálculos y la memoria a corto plazo.

Este proceso de leer, escribir y hablar se construye durante el desarrollo del SN. Inicia en el embarazo y se apuntala en los primeros años de vida. Lo que hacemos con la música es proporcionarle al cerebro información suficiente. Desencadena experiencias táctiles, auditivas y lingüísticas. Los sonidos crean nuevas redes neuronales. Éstas generan esos caminos alternativos que utilizará a la hora de escribir, leer, usar números o seguir direcciones.

El efecto Tomatis en el aprendizaje

Musica para consolidar el aprendizaje
Las ondas sonars provocan que el cerebro baje sus niveles y la iformación es integrada en el inconsciente

El mejor ejemplo que tenemos sobre la música para consolidar aprendizajes es el efecto Tomatis. Se ha hablado mucho sobre el efecto Tomatis y la música de Mozart. Alrededor de estos descubrimientos se han generado muchos Neuromitos, que es necesario aclarar. Con la música también han surgido estrategias como la sugestopedia. La música es un recurso inmensamente rico, para cualquier persona que desee hacer cambios importantes al nivel del cerebro y sus redes neuronales.

 Hablamos de la música clásica barroca. Este tipo de instrumentaciones genera que tu cerebro baje las ondas a través de las cuales aprendemos. Produce innumerables beneficios a nivel psicológico, sensoriomotriz, cognitivo, conductual y emocional. Promueve el pensamiento divergente y ayuda con la socialización en caso de ser utilizada en el aula.

En esta página te dejo los recursos musicales que puedes utilizar.

Los especialistas están interesados en aclarar que, como terapia, debe ser utilizada por gente capacitada. De la misma forma que genera beneficios, puede provocar otro tipo de problemas, si no se aplica de la manera correcta. En programación neurolingüística (PNL), manejamos la música de muchas otras formas y no requiere de un entrenamiento especializado. Lo importante es conocer los mecanismos por los cuales se dan los cambios. Estos, de una u otra manera, te los he compartido en varios otros artículos.

Cuando lo chicos tienen problemas de lectura o pronunciación, elegimos ciertas piezas, para la lectura, en concierto, la gimnasia cerebral para trabajar con esas dificultades. El fin es bajar las ondas cerebrales y darles a las neuronas un ritmo que les permita crear redes neuronales más fuertes o efectivas.

La música como aliada para potenciar las capacidades cognitivas y creativas

Ahora bien, desde mi muy particular punto de vista, la música para apuntalar las capacidades cognitivas y creativas de los niños es un excelente recurso. No necesitamos que se tengan necesidades especiales. Es decir, si funciona cuando el cerebro necesita un empujoncito, cuando hay que usarlo para potenciar y maximizar las capacidades, es un recurso más que excelente. Por eso en la sugestopedia se asegura que puedes aprender un idioma en tan poco tiempo cuando bajas las ondas cerebrales.

De acuerdo con los estudios realizados por Cecilia Mª. Azorín Abellán, de la universidad de Murcia:  

Desde un punto de vista terapéutico, la musicoterapia incrementa la calidad de vida, favorece la comunicación en el discente y mejora sus capacidades expresivas. Un ejemplo de ello se constata en el caso de los niños con Trastornos Generalizados del Desarrollo. (Autismo, Síndrome de Rett, Trastorno Desintegrativo de la Infancia, Síndrome de Asperger y Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado). Ellos suelen rechazar las interacciones sociales y, sin embargo, llegan a comunicarse con el musicoterapeuta mediante la experiencia musical de un modo óptimo.

Escuchar música instrumental o tocar un instrumento hace maravillas en las redes neuronales. En la sinapsis se sincronizan y hacen infinidad de asociaciones que tienen que ver con las emociones, la atención, calibración de los sentidos, el espacio y el tiempo. No te hace más inteligente. Potencia tus inteligencias y las pone a trabajar al igual que a tus dos hemisferios cerebrales ocasionando una lateralidad que el niño aprovechará al máximo.

El movimiento y la expresión corporal que surge de la música promueve acceder al mundo interior de las personas. Produce fenómenos regresivos a través de los sonidos. Es decir, abre nuevos canales de comunicación e interacción entre las personas.

Música y sugestopedia para robustecer los procesos cognitivos

Otro magnífico ejemplo del uso de la música para arraigar el aprendizaje es la sugestopedia. Según su creador el Dr. Georgi Lozanov (1984), provocan que desaparezcan algunas inhibiciones. Disminuye el rechazo al aprendizaje, baja la tensión nerviosa, elimina la ansiedad y pone al estudiante en modo abierto para aceptar y recibir nuevos conocimientos.

Lo que yo he podido comprobar al utilizar la música para arraigar conocimientos, en diferentes escenarios, es que, también te permite entablar relaciones. Abrir una conversación, uno a uno, con tus hijos, tu pareja o mejorar el ambiente donde se lleve a cabo una estrategia de socialización. Puedes hacerlo, desde una reunión familiar, hasta en una carne asada para amenizar. El asunto es que hay que educar el oído.

La musicoterapia es una herramienta que puede ayudarte en muchísimos aspectos de tu vida personal y en la crianza de tus hijos. Los especialistas dicen que sólo debe usarse o aplicarse por terapeutas especializados. Sobre todo, cuando se trata de corregir alguna disfunción, adicción o problemas de índole psicológica como te comenté anteriormente. De tal manera que el uso que hagas de esta información es responsabilidad tuya.

Escuela para padres Hijos Modernos Necesitan Padres Modernos, te comparte esta estrategia utilizada tal y como lo hemos aplicado en aprendizaje acelerado y programación neurolingüística. Esperamos que esta información te sirva de complemento después de escuchar la conferencia.

¿Cómo puede la musicoterapia (MT) ayudar a tus hijos?

En comparación con las terapias psicológicas verbales de uso común, la música usada para consolidar aprendizajes o cambiar conductas, da mejores resultados. Es decir, te brinda diferentes oportunidades.  Te abre espacio para la autoexpresión, la cooperación, actividad grupal, imaginación y experiencia sensoriomotora sincronizada. Además de eso, hay evidencia del impacto beneficioso en el estado de ánimo. Te ayuda a mitigar el estrés, aumenta la autoestima, mejora la comunicación, fortalece la memoria, como motivación y/o expresión emocional y cohesión social.

La MT parece abordar los desafíos generales del tratamiento con chicos que usan drogas o alcohol. Por ejemplo, en un estudio con pacientes con problemas de adicción y enfermedades mentales graves comórbidas.

La apreciación de la MT se asoció con beneficios en el funcionamiento global y la motivación. Además, para subgrupos de pacientes adictos con necesidades especiales. La MT condujo a mejoras en la ansiedad y locus de control interno.

Personalmente, creo que la musicoterapia es efectiva en función de la investigación que he realizado y también de experiencia personal. He conocido chicos autistas que van a sesiones de musicoterapia para ayudarlos a relacionarse con los demás y aprender a expresar emociones.

Los he visto progresar significativamente. Sus mamás han comentado que duermen mejor y se relajan con mayor facilidad. Sé que escuchar diferentes canciones causan emociones diferentes en una persona involuntariamente. Entonces ¿por qué no usar el efecto en la práctica educativa para ayudar a otros.

Masaru Emoto realizó estudios muy interesantes sobre el efecto de la música en las moléculas del agua. Este científico japonés pudo fotografiar el efecto que las palabras, los pensamientos, la música y la intención tiene sobre las moléculas de agua. Los cristales de agua que retrato hablan por sí solos. Aunque sus investigaciones son muy polémicas, siempre prefiero incluir que excluir.

La música como refuerzo en la salud

musica y ejercicio para consolidar aprendizajes
Una excelente convinación es el ejercicio y el uso de la música. Es como hacer una actualización de las redes neuronales

La labor de cada uno es construir nuestros saberes. Así mismo debemos asegurarnos de lo que es verdadero y funcional para la vida. Hay una película que puede interesarte. ¿Y tú qué sabes?

Es muy interesante ampliar los paradigmas que tenemos con respecto a cierta información. La musicoterapia es un tema que te da motivos para querer saber más al respecto, sobre todo, porque somos 85% agua.

¿Te imaginas lo que podemos hacer con nuestro cuerpo, nuestras células y sobre todo el cerebro? El alimento principal del cerebro es el agua, de tal manera que la calidad de esta impacta directamente en tu rendimiento. Si la música es usada para consolidar el aprendizaje y cambiar la estructura atómica de las moléculas del agua, en nosotros es un recurso necesario.

La música es un arte que combina una secuencia de sonidos armónicos que, aparentemente, reflejan una necesidad humana básica de patrón, forma y organización. Si observamos la pirámide de Maslow, podemos identificar que esta necesidad está en todo el desarrollo humano desde la concepción hasta la muerte. La música puede proporcionar una forma estética de controlar y mejorar la audición, el carácter, el aprendizaje y la personalidad. Los sonidos son parte del mundo que te rodea. Las respuestas humanas a la música incluyen aspectos físicos, afectivo, cognitivo y de asociación. Es difícil encontrar un individuo que la música, de algún tipo, no le causa atracción o interés.

Ahora bien, de acuerdo con las investigaciones, no toda la música causa un efecto beneficioso. Masaru Emoto también demostró que la música estridente distorsiona los cristales de la molécula de agua. Los hace ver deformes y oscuros. La cadencia musical (armonía, ritmo, tono, tempo, timbre y melodía) provocan respuestas diferentes de acuerdo con cada individuo y sus tendencias.

Música como medio de programación

Lo que, si es necesario tomar en cuenta, es que la música tiene la facultad de ayudar a grabar información. De tal manera que las letras de una canción se convierten en fenómenos de programación y respuesta del comportamiento.

El gusto musical se educa. Ciertamente dijimos que es una necesidad humana. También es cierto que requiere de una educación a través de poner a los niños, desde el embarazo, en contacto con cierto tipo de melodías. La música es cultura y se va heredando de generación en generación.

Ahora bien, la música vista desde el punto de vista del cerebro es procesada mediante redes neuronales. Estructuras que involucran áreas de procesamiento auditivo (sistema vestibular) y el sistema motor. A su vez, su percepción y ejecución comprenden o integran diversas funciones cognitivas. Es decir, activan diversas zonas del cerebro que están implicadas en estas actividades y las coordina para crear una experiencia más globalizada. Abre oportunidades muy heterogéneas.

El cambio por el gusto musical lleva su tiempo, pero bien vale la pena intentarlo.

Recuerda, que cada día cuenta. Cuando tu educas a tus hijos ellos cambian y tú también. Eso es educar en paralelo.

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Conciencia
Zelidéh López
Orientadora familiar