Cómo descubrir y fomentar la vocación en tus hijos

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Cuando educamos desde la concepción sabemos que lo hacemos al formar un ser humano que crecerá, madurará y hará lo que vino a hacer a este planeta Tierra a través de sus dones y misión de vida. De tal manera que hablar de neurociencia, embarazo, desarrollo prenatal, crecimiento y maduración del sistema nervioso central, comportamiento, procesos cognitivos, aprender a aprender y aprender a enseñar, son temas obligados en esta escuela para padres.

Es un placer saludarte, acompañarte y compartir información valiosa que te puede ayudar con la crianza y formación de un ser humano, llámese hijo, alumno, paciente, sobrino, nieto, etc. Hoy estamos en escuela para padres hijos modernos - padres modernos. Información basada en el libro Educando desde la concepción que puedes obtener en Amazon.com Yo soy Zelideh Lopez y te saludo con gusto.
despedida
Zelidéh López
Orientadora familiar

Con ese propósito hoy hablaremos de cómo usar toda esta información para preparar a tu hijo a hacer lo que más ama en la vida y que algunos lo llaman vocación.

La vocación, para mí, es la actividad que realizas, incluso, sin que te paguen. Te divierte, te hace sentir bien, completo y lleno de energía. Es decir, hacer lo que más amas en la vida. Ahora que según el diccionario vocación es:

  1. Llamada o inspiración que una persona siente procedente de Dios para llevar una forma de vida, especialmente de carácter religioso.

2.Inclinación o interés que una persona siente en su interior para dedicarse a una determinada forma de vida o un determinado trabajo. Ejemplo: «desde muy joven manifestó su vocación trasgresora;

José tiene vocación de veterinario desde que era un niño;

ingresó en la academia por vocación militar»

Los padres de familia deberíamos de preparar a nuestros hijos para la vida de acuerdo con sus dones, sus fortalezas, su misión de vida y su vocación. Sin embargo, y como siempre digo, la mayoría de las personas se van por lo que dice la generalidad y creen que una vocación siempre es religiosa y les da mucho miedo saber que su hijo quiere ser sacerdote y monja. No visualizan el celibato como una forma de vida, aunque esto ya está por cambiar.

El asunto es que según dicen algunos autores como, Graesser, los adultos y los niños generalmente tienen poco conocimiento sobre cómo funciona su mente y sobre cómo aprender. Es decir, tienen un conocimiento incompleto sobre sus propios procesos metacognitivos (memoria, aprendizaje, planificación, habilidad para resolver problemas y procesos de toma de decisiones). Al desconocer esta información es más difícil descubrir, con el desarrollo y crecimiento de tu hijo, cuál es su vocación o lo que más ama hacer en la vida.

Durante mi vida magisterial (35 años), he convivido con padres, niños y jóvenes de todas las edades, estratos sociales, culturales, de creencias y costumbres. Aprendí, durante mi preparación magisterial, que sin importar de dónde vengas, dónde vivas o con quien te críes, todos tenemos una segunda, tercera, cuarta y miles de oportunidades de cambiar nuestros resultados porque tenemos un cerebro plástico.

Lo que nunca podemos cambiar es nuestra esencia, lo que somos, el paquete espiritual y el alma que poseemos. Definitivamente y hagas lo que hagas o tus creencias, somos un alma con cuerpo, de tal manera que el cuerpo no nos determina, Somos nosotros los que determinamos lo que hará la mente, el cuerpo, los pensamientos y sus productos.  Un principio universal dice que todo es mente, por lo tanto la realidad que percibimos es creación personal. La física cuántica dice que la respuesta de la materia depende del observador. Lo que imaginas y visualizas todo el tiempo es lo que creas en tu vida. De tal manera que la vocación viene en ese maravilloso paquete que te permite crear tu realidad única y sus herramientas son los dones, las capacidades, las inteligencias, las emociones y todo lo que el cuerpo físico nos proporciona como insumo.

Es muy sencillo identificar la vocación de tu hijo, su don, sus fortalezas y por supuesto las áreas de oportunidad, aquello que no se le da fácilmente. Los niños son auténticos, sin malicia y atrevidos por necesidad de exploración, crecimiento y desarrollo. Es esa la clave para saber cuál es ese paquete con el que llegó a este mundo, identificar su misión y ayudarlos a encontrar su camino.

Cuando uno de mis hijos era pequeño, como de tres años, acompañaba a su abuelita a la iglesia. Al regresar me contaba todo lo que vio, como cantó el coro, que canciones, lo que hicieron los acólitos, las lecturas del padre y sobre todo el mensaje que el entendió. Me sorprendía mucho que tuviera la capacidad de darse cuenta de todo eso porque mi suegra era muy exigente con la conducta y no lo dejaba moverse ni hablar. Para ella estar en la iglesia significa reverencia, silencio y mucho respeto, cosa que le agradezco infinitamente.

Un día durante la comida mi hijo levantó su carita y me dijo, <<mamá, Dios quiere que yo enseñe a las personas su palabra y voy a trabajar en la iglesia dando clases>> Me reí y le dije que él podía ser y hacer lo que quisiera y que si Dios le había dado esa misión pues adelante. Quiero confesarte que lo dije de dientes para afuera. El niño tenía tres años, estaba impresionado por la forma en la que el padre hacía la misa y le gustaban las lecturas bíblicas.

Nunca más tocamos el tema y yo no era persona asidua de asistir a la iglesia así que me caía de perlas que mi suegra lo llevará. De mis tres hijos era el único que quería ir con su abuela y su abuela era con el único que quería lidiar. Con esta historia lo que quiero decirte es que todos sabemos nuestro plan de vida y lo expresamos. Los niños juegan y hacen cosas que tiene que ver con su misión. Mi hijo les daba clase de religión a sus hermanitos, aunque no le hacían mucho caso.

Yo no fomente esa pasión, no me di cuenta de su misión y el niño lo olvidó durante muchos años de su vida.  Sin embargo, ahora que mi hijo está casado, tiene una nena de 5 años, un bebé hermoso recién nacido y la edad de 33 años, ¿Qué crees? Es maestro de catecismo, coordina las actividades de la iglesia y le dedica muchas horas para apoyar a la comunidad religiosa a la que pertenece. Es un ejemplo para seguir porque como maestro espiritual tiene una responsabilidad mayor, sobre todo en su comportamiento. Eso lo ha obligado a ser mejor persona, buscar sus objetivos, alcanzar sus sueños y realizarse en todas las etapas de su vida.

Yo no le facilite el camino y paso demasiadas malas experiencias para darse cuenta de que su misión de vida era clara y lo llevaría a vivir en libertad y alcanzar el éxito que desea. Los padres nos equivocamos todo el tiempo. Siempre vas a llegar a conseguir lo que planeaste espiritualmente antes de tomar posesión de ese cuerpo, formar parte de esa familia y vivir tu vocación. Sería mucho más fácil si los padres ayudamos a que se cumpla esa tarea espiritual, mental y física.

Es muy recomendable acercar a los niños a la música, el deporte, el arte, los paseos, el zoológico, los museos, el teatro, etc. Nunca sabes por donde puede surgir la vena creadora. Pero si no tiene la oportunidad de saber, menos tendrán la oportunidad de elegir. Las opciones son el manjar de la vida. Deben cuidar una mascota, sembrar una planta y cuidarla, cooperar en casa, tener actividades muy claras para formar parte de un equipo. Ve tu casa como la primera empresa en la que colaboran tus hijos. El éxito depende de todos los integrantes y ellos deben verlo de esa manera.

Enséñalos a reciclar a respetar la naturaleza y disfrutarla. Escuchar el canto de las aves, el sonido del aire y el correr del agua. Cualquier cosa puede disparar el recuerdo de su alma, despertar su vocación y recordarle lo que vino a ser y hacer a este planeta Tierra.

Muestrales lo que es compartir. Apoyar una buena causa. Llévalos a donar ropa o juguetes. Vivimos en un mundo en crisis y es necesario que las futuras generaciones cambien el daño que le hemos hecho al planeta en toda la extensión de la palabra. Cuando les muestras el sufrimiento, el desperdicio, el dolor, la pobreza, etc., los haces más conscientes de su mundo y generas actividad neuronal a niveles muy profundos porque hacen asociaciones con su información genética, su espíritu, su alma y todo su ser.

El desarrollo integral de una persona es mucho más que casa, comida, sustento, escuela y protección. Necesitan conocer su realidad y aprender a vivir en ella y hacer cambios para mejorar su entorno. Aprender economía, ser abogados, investigadores, pintores, jardineros, contratistas, que se yo, cualquier carrera que se te ocurra, inicia con los juguetes que le compras, el ahorro que hacen y la participación con la sociedad en que conviven.

Enséñalos a ser congruentes con sus creencias, su cultura y su comunidad. El respeto al derecho ajeno es la conservación de los dientes. Decía Benito Juárez, bueno algo así. La vida te regresa, con creces, lo que tú le das a la vida. Así que si siembras limones, haz limonada. Cuídate mucho, sé feliz y sobre todo, procura hacer lo que más amas en la vida. Si tu puedes hacerlo, tus hijos también.

Si esto te ayudó te esperamos aquí o en www.facebook.com/neducacion/ todos los martes a las 7:30 en Facebook live.

Todos somos padres modernos y estamos educando en paralelo.  Se despide con agrado tu amiga Zelidéh López