Apego y Desapego la importancia en el desarrollo emocional del niño

Apego y desapego

Cuando el padre de familia inicia su experiencia con un bebé en casa, todo nos parece extraordinario y sorprendente. Nos preocupa la forma en la que respiran nuestros hijos o cualquier ruido que hacen. Eso nos mantiene ansiosamente al pendiente de todo lo que ocurre a su alrededor. Eso es apego. Hoy hablaremos del apego y desapego la importancia del desarrollo emocional del niño.

En escuela para padres queremos apoyarte con este proceso y liberar un poco de tensión. La nerviosidad y la tensión vienen porque no nos han preparado previamente para trabajar con un ser humano fuera de nosotros y la verdad es que ni siquiera sabemos si lo que estamos haciendo con nosotros está bien hecho. Somos el producto de educar desde la concepción. Eso significa que muchos de nuestros comportamientos se generaron durante el periodo gestacional.

Sin embargo y aunque estemos importantemente informados acerca de cómo funciona el cerebro humano, hay eventos que nadie puede suplantar ni mejorar; uno de ellos es el apego y el desapego.

Dependencia o libertad

La dependencia de nuestros hijos es un evento que necesitamos disfrutar al máximo. Para luego dar paso a los procesos de desapego, educación, corrección, creación de hábitos y conductas. Acciones que los harán mujeres y hombres realizados y exitosos.

Desde el embarazo y hasta los 2 años el cerebro en pleno desarrollo de nuestro bebé es completamente dependiente. Está unido a las emociones y experiencias que nosotros podemos proveerles. A partir de los 2 años inicia el desapego y la independencia, la responsabilidad, el carácter y la personalidad de tu hijo(a).

Tu bebé al nacer ya trae información emocional, muscular, auditiva y pre-lingüística muy importante. Tiene la capacidad de un millón de gigabytes. Puede entender una buena cantidad de palabras que le serán útiles más adelante. La atención es de 30 segundos y retiene sólo 7 piezas de información.

Por esta razón debemos repetir muchas veces el mismo cuento. Las mismas palabras y la misma melodía. Hay que tener muchas conversaciones con nuestros pequeños desde que nacen. Las conversaciones que necesitamos tener con nuestros hijos son la impronta que los acompañará toda la vida. Además son elementos indispensables del apego y desapego.

Dependencia o libertad
Sólo los padres de familia pueden generar este ciclo.

Estimular los sentido en todo momento

Hay que hablarles de lo rico que huelen, que tan hermosos se ven cada día, lo bien que le queda tal color. Comentarles lo estimulante que es su sonrisa y sobre todo su mirada. Pregúntale cómo durmió, que tal se siente despertar completamente descansado, con ropa fresca y el amor de mamá y de papá. Si falta papá o falta mamá deberás dar abrazos por los dos y besar por los dos y amar el doble.

Las implicaciones de ser madre soltera son muchas y hablaremos de ello en otro momento. Tu hijo de 2 años ya está en posibilidad de tomar sus propias decisiones y aprender que las elecciones tienen resultados positivos o negativos.

Estimular los sentidos

Los adultos socializamos y enseñamos a socializar a nuestros hijos cuando tenemos un evento familiar o de amigos en casa o de visita. Las conversaciones pueden dejar huellas profundas en un cerebro que apenas empieza. Tus pensamientos limitantes se convertirán en sus pensamientos limitantes.

Hacemos cosas tan símpeles como decir “NO quiero olvidar dónde dejé las llaves de la casa” cuando lo correcto, de acuerdo con las características del cerebro que ya compartimos, es decir “quiero recordar que guarde las llaves en el cajón del buró”, por ejemplo.

Daño emocional

Si tú le dices a tus hijo ERES un tonto, el cerebro de inmediato lo asocia con su yo interno. Esto sucede porque las personas SOMOS desde el momento en que nacemos y eso dura toda la vida. Ahora que si decimos HACES tonterías,. El cerebro lo toma como una acción que puede mejorar. Está dispuesto a cambiar. Queda fuera de la memoria emocional.

Daño emocional

Cuando los padres perdemos los estribos les gritamos a los niños, incluso, desde que están bebitos; marcamos una honda herida en el corazón y el cerebro. El daño emocional transgrede la genética interna. Cambia despertando características genéticas que estaban latentes, pero éstas serán muy negativas.  

Hace un par de años tenía una vecina que gritaba todo el tiempo. Ella tenía tres hijos. Uno de meses, uno de dos años y una nena de pre-escolar, unos 4 años. El bebé lloraba todo el tiempo y hacía unos berrinches increíbles, hasta llegar a pegarse en la cabeza o arrancarse el cabello. Ese comportamiento era porque su mamá tuvo un embarazo muy estresante por las constantes peleas del marido, sus borracheras, sus infidelidades y golpes. Cuando ella estaba sola, sin darse cuenta, se desquitaba con su bebé gritándole y hasta pegándole al igual que al pequeño de 2 años.

La invité a una conferencia que di ese año. Luego la invité a los talleres para padres. Buscamos que la familia de hijos modernos nos apoyará con becas para que la señora tomara esos talleres de manera gratuita. Afortunadamente el distrito escolar nos ayudó y entro al programa del Distrito.

Dos años después ella estaba terminando su preparatoria y quería seguir estudiando una carrera técnica para independizarse. Más tarde se separó de su esposo. Ahora está trabajando en las emociones de sus hijos con resultados muy prometedores. Afortunadamente tenemos un cerebro plástico en constante formación cambio y aprendizaje.

La importancia del apego y desapego en la construcción de emociones

la importancia del apego

El maltrato infantil del que fue víctima, le hizo creer que esa era una manera de amor. Eso pasa mucho con las mujeres que soportan la violencia. Nadie puede ni tiene el derecho de lastimarte. Ni con palabras y mucho menos con golpes. Eso puede cambiar.

Lo que a ella le paso es que sus padres nunca trabajaron con el desapego la mimaron y la sobreprotegieron a su manera. Cuando ella hacia algo la recriminaban, la criticaban y todo le prohibían.

No veían en ella una persona que estaba creciendo con limitaciones y un concepto del amor muy equivocado. Nunca la enseñaron a tomar decisiones, a responsabilizarse por sus acciones y ser parte de la familia.

La salida fue embarazarse a los 15 años para liberarse de sus padres. Por lo menos eso creía ella. Los padres de él les ayudaron con un departamento hasta que el encontró un trabajo como chofer, algo que para nada lo hacía feliz.

La frustración de ser papá y tener responsabilidades cuando todavía no había madurado lo llevaron a beber. Se desquitó con golpes de la persona que le ocasiono, a sus ojos, todo ese sufrimiento.

La realidad es que ninguno de los dos tuvo la culpa, ni sus padres. Todo esto es el resultado de un círculo vicioso de malas conductas. La educación familiar que se repite generación tras generación por falta de preparación prenatal y paterna.

Nadie te dice que existe eso del apego y del desapego. En el apego necesitamos abrazar, cargar, amar y estar lo más posible con los bebés.

En el desapego los enseñas a tomar sus alimentos solos. Aprenden a ir al baño, a bañarse, a servirse un vaso de leche. Responsabilidades como recoger sus juguetes, sacudir su cama, guardar su ropa. Principios de empatía al cuidar sus juguetes, poner la mesa, y ser parte del equipo familiar.

Algo tan simple como eso nos puede ocasionar beneficios incalculables o desastres que te arruinen la vida para siempre.

Díalogo interno

El apego y desapego te generan tus próximos diálogos internos. Te hablas como te percibes y vas creando un banco de información que te justifica con las acciones y decisiones del momento.

El diálogo interno nos acompaña toda la vida y puede ser el peor consejero del mundo o tu mejor aliado. Un diálogo interno desbocado, provoca actitudes y reacciones diferentes y solo te muestra lo que quieres ver consciente o inconscientemente.

¿Qué quieres ver?

Para poder visualizar tus sueños y lo que realmente quieres en la vida necesitas tratar a tu diálogo interno cómo quieres que te trate. La reciprocidad es exquisita cuando esperas con paciencia. Has tenido mucho tiempo para mal criar a tu niño interior y recibir un diálogo negativo.

Es el momento de limpiarlo y de cuidar lo que estás provocando en tus hijos en esta etapa tan importante de su vida.

A los 2 años formas a tu adolescente de 16. Aprende a ver con otros ojos. Reconoce lo bueno que hacen tus hijos y prémialos. No les va a pasar nada si te conviertes en papá o mamá y les das estructura. Más que un amigo necesitan un guía, mentor y modelo a seguir.

Sé EMPÁTICO. Cuando tú cambias el otro cambia.

Cuando tu educas a tus hijos, ellos cambian y tú también. Te invitamos a ser parte de la familia de padres modernos. Visita la tienda y aprovecha los videos gratuitos, espero te diviertas. Dejanos tus comentarios, sugerencias y temas de interés.
Conciencia
Zelidéh López
Orientadora familiar
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